22 de julio de 2025 — A medida que el verano avanza, también lo hace la transformación del mercado del alquiler turístico en Mallorca. Desde el 1 de julio ha entrado en vigor una nueva normativa que obliga a propietarios y plataformas digitales a registrar sus viviendas de uso turístico en un registro único gestionado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.

Este registro, accesible desde la Ventanilla Única Digital, tiene como objetivo central combatir el alquiler turístico ilegal, una actividad que ha crecido exponencialmente en la isla y que ha generado fuertes tensiones en el mercado inmobiliario y en la convivencia vecinal.

Aunque el registro puede solicitarse desde el pasado 2 de enero de 2025, su obligatoriedad para publicitar los inmuebles en plataformas digitales como Airbnb, Vrbo o Booking comenzó el 1 de julio. A partir de esta fecha, todos los anuncios de alquileres turísticos y de temporada deben incluir el número de registro oficial. Las plataformas, por su parte, están obligadas a retirar los anuncios ilegales y no permitir nuevas publicaciones sin ese código identificativo.

 

Fin de nuevas plazas en edificios plurifamiliares

La regulación no se detiene ahí. Desde el 16 de abril de 2025, y en una medida complementaria a la moratoria turística vigente desde 2022, queda prohibida la creación de nuevas plazas turísticas en viviendas plurifamiliares de Baleares. Esto incluye bloques de pisos y comunidades vecinales, que han sido puntos calientes en la proliferación de alojamientos turísticos. Sólo se permitirán nuevas plazas en casos muy concretos, como en viviendas unifamiliares adosadas.

 

Una normativa con impacto amplio

El endurecimiento de la normativa responde a una creciente preocupación ciudadana por la masificación turística, la falta de vivienda asequible y el deterioro del tejido residencial en zonas tradicionalmente tranquilas. También busca equilibrar la actividad turística con el derecho a la vivienda y a la calidad de vida de los residentes permanentes.

Se espera que esta nueva regulación tenga un impacto notable en el volumen de alquileres turísticos disponibles, promoviendo una mayor transparencia y control, al tiempo que se abre un debate sobre el futuro modelo turístico de la isla.

Fuente: Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana