Lo que ocurre en el mercado de Mallorca en septiembre
El mercado inmobiliario de Mallorca tiene una estacionalidad particular. En verano, la demanda de compra y alquiler sube de forma notable, impulsada por compradores internacionales que visitan la isla, por turistas que deciden que quieren quedarse y por familias que quieren tener todo cerrado antes de que empiece el curso escolar. La oferta, sin embargo, no crece al mismo ritmo ya que muchos propietarios tienen sus inmuebles en alquiler vacacional o simplemente no quieren gestionar visitas en plena temporada alta.
Cuando llega septiembre, ese equilibrio cambia. El turismo baja, los propietarios que han tenido sus pisos en alquiler vacacional los vuelven a poner en el mercado de larga duración o en venta. Aparecen inmuebles que estaban ocupados o retenidos durante el verano. Y la presión compradora aunque sigue siendo alta en Mallorca, se reduce porque los compradores internacionales de temporada han vuelto a sus países.
El resultado es más oferta y menos competencia. Para quien busca piso en Mallorca, esa combinación es la más favorable del año.
¿Los vendedores están más dispuestos a negociar?
Un propietario que publicó su inmueble en primavera o verano y no ha conseguido cerrar la venta llega a septiembre con más urgencia. Ha visto pasar la temporada de mayor actividad compradora sin cerrar la operación y sabe que el invierno, aunque el mercado de Mallorca es activo todo el año, no es el momento de mayor demanda.
Esa urgencia tiene un efecto directo en la negociación. Los vendedores que en julio no tenían ninguna necesidad de moverse del precio de salida, en septiembre suelen estar mucho más abiertos a una conversación real sobre el precio. Para el comprador que tiene capacidad de decisión y la financiación lista, septiembre es el momento en que esa ventaja negociadora se maximiza.
El alquiler en Mallorca en septiembre es una ventana que pocos aprovechan
Para quien busca piso de alquiler en Mallorca, septiembre tiene una particularidad específica. Muchos propietarios que han tenido sus viviendas en alquiler vacacional durante julio y agosto y deciden en septiembre pasarlas al mercado de alquiler de larga duración. No todos, pero sí una parte significativa.
Eso genera un incremento de oferta de alquiler en Palma y en los municipios más turísticos de la isla que no existe en ningún otro momento del año. El piso que no encontrabas en julio porque estaba ocupado por turistas puede estar disponible en septiembre con contrato de larga duración.
El inconveniente es que esa ventana es corta. Los mejores inmuebles se alquilan rápido también en septiembre, porque la demanda de residentes que buscan piso en Mallorca es constante. Pero la amplitud de opciones disponibles en septiembre es claramente mayor que en cualquier otro mes del año.
El clima en septiembre de Mallorca
Buscar piso en Mallorca en septiembre tiene también una ventaja práctica que no tiene nada que ver con el mercado: el clima. Septiembre es uno de los meses más agradables del año en la isla. El mar está en temperatura máxima, las temperaturas son cálidas pero sin el calor extremo de agosto y la ciudad ha recuperado su ritmo habitual después de la temporada alta.
Moverse por Mallorca para visitar inmuebles en septiembre es mucho más cómodo que hacerlo en julio o agosto, cuando el tráfico y la afluencia de personas en las zonas más demandadas complican las visitas y dificultan tener una imagen real de cómo vive un barrio fuera de temporada.
Visitar un piso en Santa Catalina o en Portixol en septiembre te da una imagen más honesta de lo que será vivir allí el resto del año que hacerlo en plena temporada alta.